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Aprende a relajarte

Mediante la relajación puedes llegar a experimentar la libertad de vivir en el estado de conciencia que deseas, lograr un estado de relajación repercutirá en un mayor autocontrol de tus conductas emocionales, comportamentales e intelectuales.

La práctica diaria de la relajación nos aporta múltiples beneficios:

  • Aumento del nivel de conciencia.
  • Mayor nivel de reposo.
  • Descanso más profundo.
  • Visión amplia a soluciones de conflictos.
  • Más resistencia frente a las enfermedades.
  • Equilibrio en la tensión arterial.
  • Aumento del nivel de energía.
  • Predominio de los pensamientos positivos.
  • Disminución del estrés.
  • Mayor capacidad de aprendizaje.
  • Mejora de la capacidad de recordar datos.
  • Toma de decisiones adecuadas y oportunas.
  • Mayor disfrute de momentos vivenciales.

Vivimos nuestros días siendo víctimas de un estrés continuo, nuestra mente y nuestro cuerpo soportan largos periodos de tensión, “tengo que…”, “debo hacer…”, “quiero alcanzar con…” son entre muchas otras las frases que a diario estamos repitiendo o escuchando tanto adultos como niños. Abordamos en “el tren competitivo y desafiante” en el cual la meta es cumplir y cumplir, sometiendo a nuestro cuerpo y mente a estados inadecuados y malsanos, llegamos a sentirnos sin energías, agotados, desgastados y sin tiempo para nada. El stress tu cuerpo no descansa, duermes pero no recuperas energías, no manejas adecuadamente tus emociones, generalmente estas irritable y puedes llegar a dañar tus relaciones con tu pareja, tus hijos, colegas, amigos o con quien se te atraviesa, incluso tu querida mascota.

Somos incapaces de parar con nuestra actividad mental que cuando deberíamos descansar no podemos hacerlo, no dormimos, no nos relajamos, no disfrutamos del presente, porque si no estamos vivenciando aun el pasado ya imaginamos el futuro con lamentos, quejas y aprehensiones.

El pre ocuparte, es decir ocuparte antes de que los acontecimientos se den y generar niveles de tensión en tu cuerpo anticipadamente, te impide disfrutar del presente, del aquí y ahora en el grado e intensidad necesaria para tu bienestar y el de tus seres que te rodean.

Las técnicas de relajación están especialmente indicadas en los trastornos de tipo psicosomático y en todas aquellas alteraciones en que la ansiedad o angustia provoca desórdenes funcionales. Seria muy sano y terapéutico que todas las personas tomen estas técnicas como un estilo de vida saludable para si y los suyos utilizando técnicas de relajación en tu vida diaria, exámenes, presentaciones en publico, competencias, entrevistas de trabajo, actividad laboral, relaciones conflictivas y momentos estresantes en general.

El objetivo fundamental de las técnicas de relajación consiste en la producción, bajo tu propio control mental de estados de baja activación del sistema nervioso autónomo. Estos estados de baja activación se logran como una consecuencia del establecimiento de determinadas actitudes y actividades cognitivas, al relajarte tus ondas cerebrales serás ondas alfa, las mismas que tienen una frecuencia de 8 –12 Hz. se registran especialmente momentos antes de dormirse. Sus efectos característicos son: relajación agradable, pensamientos tranquilos y despreocupados, optimismo y un sentimiento de integración de cuerpo y mente.

El Sistema Nervioso Autónomo (S.N.A.), que interviene en las respuestas emocionales, se divide en dos partes antagónicas: Simpático (sistema reactivo) y Parasimpático (sistema vegetativo). Cuando aparece una respuesta simpática (reactiva), por ejemplo una fobia, el procedimiento para eliminarla por completo consiste en el aprendizaje de una respuesta parasimpática. Como las respuestas parasimpáticas son antagónicas (opuestas y no simultáneas) a las simpáticas, entonces las primeras anularán a las segundas, dejando libre al individuo de la reacción simpática reactiva (fobia, estrés, ansiedad, por ejemplo).

La relajación es una de las técnicas para inducir una respuesta parasimpática, ya que restablece el estado basal vegetativo del organismo anulando las respuestas reactivas simpáticas provocadas por algún factor estresante. Pero no sólo la relajación provoca respuestas parasimpáticas; también la comida, las caricias, el sexo, etc.

La relajación es adecuada terapéuticamente y es una técnica sencilla de aprender. Existen signos físicos en el organismo que revelan la actividad de las respuestas simpáticas: ritmo cardíaco acelerado, respiración agitada, aumento de la conductividad de la piel, ruborización, transpiración, sequedad bucal, contracción de las pupilas, aceleración de la motilidad intestinal, etc. Estos signos nos revelan la presencia de ansiedad.

Mediante la relajación, comienza a activarse el Sistema Parasimpático que actúa anulando las respuestas de ansiedad (Simpáticas). En un primer momento, la actividad parasimpática restablece los ritmos normales del corazón, la respiración y demás parámetros fisiológicos, dejando al cuerpo en estado basal (falto de movimiento y tranquilo).

La relajación muscular profunda consiste en bajar aún más estos ritmos para lograr que la respuesta parasimpática sea aún más fuerte y duradera. Con el entrenamiento progresivo en relajación, se logra bajar el umbral de reacción del S.N.A. para que al acontecer nuevamente una respuesta simpática, la misma sea menos intensa de lo que solía ser anteriormente. La relajación ayuda a aliviar las tensiones cotidianas y a prevenir la aparición o agravamiento de enfermedades físicas. De esta manera, las personas aprenden a estar más tranquilas y a tener reacciones más adecuadas, sin ansiedad exagerada.

En resumen, mediante la relajación profunda condicionamos el Sistema Nervioso Autónomo, de manera que aprendemos a reaccionar ante un hecho estresante con respuestas simpáticas más suaves, adaptativas y de corta duración y, a activar respuestas parasimpáticas inmediatas, más fuertes y duraderas, evitando así las consecuencias físicas negativas de la ansiedad y el estrés crónicos.

Recuerda practicarlo a diario, regálate este tiempo, este espacio, disfruta de todos sus beneficios, tu actitud cambiara, tu cuerpo y mente te lo agradecerán.

Dra. Olga Siavichay Vélez
Psicóloga Clínica- Psicoterapeuta