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Psicoterapia de pareja

Sería ideal que las parejas acudiesen a terapia para fortalecer su relación, vivenciar armonía y plenitud, mejorar la comunicación, aprender a establecer acuerdos y no únicamente cuando se encuentran en una crisis cargados de ira, resentimiento, desconfianza, dolor, tristeza, cansancio.

Es malsano ignorar los conflictos existentes esperando que se mejoren por sí solos. Si no los solucionamos, estos siempre están latentes, crecen y se acumulan convirtiéndose en verdaderas bombas que suelen estallar de la peor manera provocando heridas muy profundas e incurables. La propuesta de la terapia de pareja cognitivo conductual plantea:

  • Aumentar el intercambio de conductas positivas
  • Entrenamiento en habilidades de comunicación y resolución de problemas
  • Cambiar el patrón de reciprocidad negativa introduciendo conductas positivas frente a la negatividad
  • Cambios en las atribuciones, expectativas e ideas irracionales cuando es necesario

A través de la terapia de pareja, se plantea trabajar básicamente la reconstrucción de la relación o la finalización de la misma, considerando que las separaciones cambian a las personas, ambos necesitan trabajar de forma individual y conjunta para solucionar el pasado y liberarlo o cerrar ciclos emocionales.

Los objetivos planteados a conseguir mediante la psicoterapia de pareja son muy claros: ayudar a conseguir una relación sana o trabajar una separación adecuada. Si existen hijos de por medio será necesario construir una zona de no conflicto evitando utilizarlos o presionarlos para lastimar a la pareja o intentar convertirlos en comunicadores o mensajeros. La pareja puede hacer para sus hijos esa separación lo menos traumático y ser un buen padre aun cuando estén separados.

El trabajo psicoterapéutico parte de un cambio personal en cada miembro de la pareja, el mismo que se mantendrá no solo durante el periodo de asistencia a terapia sino a lo largo del tiempo de la convivencia en pareja, seguido de un aprendizaje de la resolución de los conflictos futuros por ellos mismos, aplicando las estrategias y técnicas adquiridas en el proceso psicoterapéutico.

Se pretende ir construyendo una nueva relación rescatando lo positivo y descartando todos los hábitos malsanos y dañinos hasta entonces existentes en la relación, e ir luego reforzando las conductas positivas, buscando actividades y espacios en común para compartir los dos, sin caer en la rutina, esto contribuirá a crear una relación distinta a la que mantenían previo a la terapia.

La pareja adquiere una nueva identidad con nuevas conductas, acuerdos y un sólido compromiso de responsabilidad mutua de continuo trabajo para mantener su relación sana, funcional, adecuada para los dos como para sus hijos. La pareja logran modificar comportamientos, comunicación disfuncional y aprenden soluciones adecuadas de conflictos evitando discusiones estériles, mediante técnicas y estrategias planteadas en consulta y practicadas en casa.

Si uno en la pareja se niega a acudir a sesiones de terapia de pareja, este otro puede ir por su cuenta, sin embargo es más complicado reparar una relación si sólo uno de los dos asiste a psicoterapia. De todas las parejas que acuden a terapia, 4 de cada 5 parejas consiguen descubrir y trabajar con sus diferencias, al reconocer los errores del pasado la pareja consigue tener la disposición necesaria para el aprendizaje de nuevas formas de resolver los conflictos del presente. De estas 4 personas, más de la mitad deciden continuar con la relación, mejorando así la armonía y plenitud que se había perdido y en unos pocos casos refieren llegar a conocer esa plenitud que nunca se había experimentado.

Estos componentes constituyen la terapia de pareja cognitivo conductual clásica, que está clasificada como una terapia con evidencia probada de eficacia. Los datos indican que la gran mayoría de las parejas que acuden a terapia, alrededor del 75% informan de una mejora en la satisfacción matrimonial, una disminución del conflicto, llegando a la conclusión de que más del 50% de las parejas que acuden a terapia cambian de un estado de estrés a un estado de armonía.